03 noviembre 2012




Bertrand Russell - cumbre del pensamiento occidental Estando tan en boga los libritos de autoayuda, que si tú te lo comes tú te lo guisas, vamos a recomendar muy-muy-pero-muy encarecidamente un sabio libro inspirado por el más neto sentido común que pueda inspirar a un ser humano.

Ante el bombardeo de libracos tales como:

“Aprende a ser feliz como un cáctus”,
“Cómo dejar las bebidas gaseosas con hielo”,
“Encuentra el poder de tu lado positivo cuando has tocado fondo”,
“Conoce el potencial sanador del color violeta verdinegro azulado”,
“La metafísica de los chacras en los monjes esquimales”,
“La importancia de comer macarrones”,
“Conoce tu espíritu y hazte millonario”,
“Tú puedes ser tu mejor Dalai Lama”,
“Bucea en tu interior y encuentra el Titanic”,
“Disfruta de una dieta sana y te sentirás en armonía con tus intestinos”,
“Cómo evitar el miedo a caerte por las escaleras”,
“De ti depende que todos te quieran regalar una pastilla de jabón”,
“Come bien y serás el héroe de tu destino”,
“Relajación a través del esfínter”,
“Reconquista tu autoestima y conviértete en asesor financiero”,
“Libérate de las cadenas de pagar el alquiler y las facturas”,
“5 llaves secretas para dejar de ser un holgazán”,
“Rompe con tu pasado y lobotomiza tus emociones”................. (...) (...) (...) ... (y suma y sigue) ... (..)... (y aún hay más)... y etc...; pues propongo leer, acercarse, cotejar: “La conquista de la felicidad” de Betrand Russell.

Que en absoluto es un libro de auto-ayuda. Aunque el título suene un poco a tópico manido y usado, se trata de una meridiana reflexión (practicamente un lúcido y perfectamente estructurado ensayo) acerca de las causas que nos hacen infelices, que nos restan más que nos suman en el camino hacia una idílica plenitud y dichosa estabilidad.

Escrito en 1930, veinte años antes de recibir el Premio Nobel de Literatura en 1950, y cuando ya contaba 58 años (vivió la envidiable friolera de 97 años, casi 98), el libro se divide en 2 partes: Causas de la Infelicidad (aburrimiento, megalomanía, la fatiga por estrés, nerviosismo, culpabilidad, infelicidad byroniana, prejuicios, competitividad, paranoia...) y Causas de la Felicidad (entusiasmo, constancia, interés, relaciones sociales...).

En él nos encontramos gratamente con el aplastante sentido lógico russelliano y su sencillísimo estilo, claro, conciso y mascadito, muy inteligible. Sin retruécanos retóricos. Y por supuesto, entretenido, ameno, sonriente. Y cómo no, volvemos a asistir a su finísima y singular ironía, una de las más frescas y lúcidas de todo el siglo XX (y parte del XIX).

Russell, con su habitual y peculiar modestia consciente, no busca, aquí, escribir un tratado, ni un complicado sistema filosófico, sus intenciones no van más allá (ni más ni menos!) que la reflexión acerca de la insatisfacción que genera nuestro mundo moderno. Los vicios intelectuales que nos hacen desdichados. Las trampas emocionales que nos impiden sentirnos realizados. Las jugadas de la psique y los malos aprendidos códigos culturales erróneos y perjudiciales.

En Esta Conquista de la Felicidad a lo Russell encontramos muy diversas perlas de sabiduría serena y racional, clarividencia analítica y terrenal. Por ejemplo, recuerdo, a voz de pronto, una agudísima apreciación acerca de cómo el sistema político tan idealizado de la Santa Democracia está basado en el oculto sentimiento psicológico de la envidia.

Hay que aclarar que el libro no ha envejecido en absoluto después de 80 años. No tenemos la sensación de estar asistiendo a algo “que sucedía antaño” como cuando estamos leyendo, pongamos por caso, la maravillosa novela (y perfecto retrato social de época) “La Regenta” de Clarín. Lo que vemos en La Conquista de Russell está pasando y pasa, sucede, sigue ocurriendo. Ahora mismo, aquí, en cualquier lugar, a ti, a él, a ella, a mí, a nos, a todos o casi todos.

De colofón diremos que leer a Russell, es, a nuestro juicio, obligatorio. Nos resultan lecturas obligadas para cualquiera, especialmente este libro del que hablamos o si no, en su defecto, cualquier otro de entre sus cienes de escritos. Y decimos esto porque, a servidores, el genio intelectual de Russell, con su aplastante y espectacular sentido común, y su enorme talento para entender y transmitir a través de la palabra, nos parece, hasta la fecha, la culminación del pensamiento occidental.

¿Y qué más puedo decir? De momento, poco más. Sólo, que os invito a que disfrutéis de los cristalinos baños termales literarios del brillante pensador Russell: el filósofo que no creó nuevos sistemas filosóficos pero puso los puntos sobre las íes (hasta el ridículo, a veces) a todos los demás filósofos anteriores. El matemático que aplicó las ciencias exactas a las ocultas ecuaciones emocionales del ser humano. El maestro apasionado y vitalista que ganó un premio Nobel de Literatura sin escribir novelas, ni poesía, ni dramaturgia.

Pues eso, que leáis (leamos) al amigo Bertrand, coño!, que nos irá mejor a todos.

autor: pepeworks

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Estás viendo el blog personal del escritor y diseñador José Martín Molina (Pepeworks). Puedes saber más sobre sus creaciones en sus sitios web:
► web de escritor: www.josemartinmolina.com
► web de diseño: www.pepeworks.com . Se agradece la visita!
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10 comentarios :

  1. una invitación, saludos
    http://el-pinguino.blogspot.com/

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    1. Invitación recibida. Bien interesante tu blog. Me lo apunto.

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  2. Vale, leeré a Russell e intentaré ser menos ignorante y más inteligente.

    Gran parte de las dificultades por las que atraviesa el mundo se deben a que los ignorantes están completamente seguros y los inteligentes llenos de dudas.(Russell)

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    1. Gran frase de Russell! Russell que es el gran pensador del sentido común! Seamos un poquito russellianos, nos irá mejor!!
      Saludos ;)

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  3. Hola, muy buenas noches, ¿cómo se presenta la semana? Espero que genial, al igual que tu bello e interesante blog. Me ha gustado mucho esta entrada y algunas de las anteriores (las que he tenido tiempo de ver, claro), ¡muy buen blog! Ya tienes una seguidora más. Te deseo mucha suerte y espero que pronto subas una nueva entrada con la que nos vuelvas a sorprender. ¡Enhorabuena!

    Ahora, me gustaría invitarte a mi blog especializado en la saga TOMB RAIDER. Si te gusta el mundo de Lara Croft (videojuegos, películas, modelos, cómics, wallpapers), la primera protagonista femenina cibernética, este es tu espacio. Ponte al día con las últimas noticias. Infórmate de sus últimas horas.
    !TOMB RAIDER EVOLUTION!
    http://tombraidermania.blogspot.com.es/

    Un gran abrazo desde Málaga, y siento mucho autocitarme pero es la única manera que tengo para darme a conocer.

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    1. Gracias! Esperamos seguir sorprendiendo. Y nada, tú autocítate tan tranquilamente, que hay que darse a conocer por doquier.

      Ya me he apuntado a tu blog. Te devolvemos el abrazo desde Madrid. Pronto nos vemos por estos lares! ;)

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  4. vaya... me has convencido!! siempre que paso un ratito en alguna librería (es uno de mis hobbies favoritos) acabo por fijarme en las "novedades" de "autoayudas", la verdad es que proliferan como setas... nunca he comprado ninguno pero confieso que me ha tentado una barabaridad hacerlo!!!
    resumiendo:
    que lo compraré!!!!

    un saludo

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    Respuestas
    1. Es cierto! Los libros de autoayuda son ya una plaga y amenazan con devorar a toda y la mejor literatura universal!! Un horror.

      Pero Betrand Russell es lectura obligatoria (y más este libro que comentamos). Es una de las cúspides del pensamiento Occidental de todos los tiempos.

      Me alegra muchísimo haberte convencido para comprar este libro. Es inmejorable.

      Saludos ;)

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