11 enero 2010




Ramón Irigoyen Nuestro queridísimo Ramón Irigoyen –uno de los mejores poetas españoles de los últimos 40 años– en su libro Cielos e inviernos –uno de los mejores libros de poesía de los últimos 40 años– publicado en 1979, nos obliga en uno de sus poemas ARTE POÉTICA a reflexionar sobre la poesía como arma arrojadiza certera. (Perfecta y clarividente meta-poesía).

Si un poema no “toca” a nadie, si un poema no nos hiere en la emoción, en el intelecto, en la experiencia, en la alegría, en la decadencia, en la moral, en los sueños, en el devenir o en la huella del tiempo, quizá no debería llamarse poesía, ni arte, ni siquiera viento. Nació muerto, pero sin epitafio. O matamos con la palabra (terrorismo incruento literario) o estamos hilvanando un cementerio de muertos vocablos, sumando la nada a la pura nada.

El poema lleva su cita de Eliot: Every poem an epitaph (Cada poema un epitafio)

–Huelga decir que este poema que mencionamos es inexcusable en una antología poética de los últimos 40 años–.




ARTE POÉTICA


Un poema si no es una pedrada
–y en la sien–
es un fiambre de palabras muertas
si no es una pedrada que partiendo
de una honda certera
se incrusta en una sien
y ya hay un muerto.




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autor del artículo: pepeworks / josé martín molina


Estás viendo el blog personal del escritor y diseñador José Martín Molina (Pepeworks). Puedes saber más sobre sus creaciones en sus sitios web:
► web de escritor: www.josemartinmolina.com
► web de diseño: www.pepeworks.com . Se agradece la visita!
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2 comentarios :

  1. Excelente poética, ¿verdad?

    Cuánto tiempo sin releer a Irigoyen... Habrá que volver a él y publicar uno entero de los suyos.
    En mi blog he publicado esos dos versos de ahí abajo y unas traducciones suyas de Elitis, Vretakos y Ritsos.

    "Nadie me ha hecho tanto bien tanto daño
    y sobre todo tanto bien. Y también tanto daño."


    Un saludo, y te retribuyo la enhorabuena por tu blog. Jazz, poesía, fotografía, humor cañero... ¡Estupendo!

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  2. Hay que releer y hay que releer a Irigoyen, con él se aprende a ser poeta, a maldecir y a amar, a amar la maldición y a maldecir el amar, etcétera...

    Qué grande don Ramón!!

    Saludos, Transcriptor. Nos vemos por los Blogs!!

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