22 abril 2011




fragmento de la obra Crisálida de hombre durmiente II, de la pintora Eva Román, retrato del autor - haz click sobre la imagen para ver el cuadro
Mi madre deja a mi padre

Mi madre deja a mi padre por un tipo mucho mayor. Algo bajito y canoso. Mi hermana y yo nos enteramos porque nos lo cuenta ella directamente, que se va, que se va con otro hombre. En el sueño mi hermana y yo somos jovencitos y vivimos aún en la primera casa, en Alcorcón (la acción comienza pues como hace 20 años). Nos enfadamos con mi madre, no entendemos por qué tiene que desaparecer. No tengo nada en contra de que se líe con otro, pero que tenga que abandonarnos, no me gusta nada de nada, alimenta mi rencor, especulo acerca del por qué de su forzada marcha. Luego pasa una noche larga y movida en que no sé qué pasa y termino viéndome en un coche, descapotable para más señas, creo que negro. Voy en el asiento de atrás, mi madre y el nuevo maromo van adelante.
seguir leyendo el sueño Mi madre deja a mi padre




fragmento de la obra Crisálida de hombre durmiente II, de la pintora Eva Román, retrato del autor - haz click sobre la imagen para ver el cuadro
Regresiones al instituto y a las clases de pintura

Sueños raros que mezclan gentes, lugares, situaciones, en un encadenado bastante caprichoso aparentemente. Hay una fiesta que se va a dar a cargo de Pato en el instituto, muchos años después del instituto, durante varios días consecutivos, pero si bien ya somos adultos, las fiestas serán plenamente infantiles, empezarán a las 6 de la tarde y no se prolongarán más allá de las 10 de la noche, por supuesto no habrá ni alcohol. En principio, por rebeldía ante tamaño panorama juvenil y con pocos alicientes, tengo la intención de escaquearme y no ir, aunque he afirmado la noche anterior ante la camarilla de Pato que sí, que iré. Pero terminaré yendo los dos primeros días. Multitud extraordinaria de gente, miles, contacto con un grupo neocatólico, allegado al corpúsculo de Pato, tipo catequesis, paseo con buena planta entre adolescentes hipersexuadas, que me devoran con la mirada...

seguir leyendo el sueño Regresiones al instituto y a las clases de pintura




fragmento de la obra Crisálida de hombre durmiente II, de la pintora Eva Román, retrato del autor - haz click sobre la imagen para ver el cuadro
Una de gángsters

Aunque el sueño empieza antes, con mucha acción, mucho movimiento, distintos escenarios, no recuerdo la parte inicial, una nebulosa devorada por el olvido nada más levantarme. Empiezo por tanto a narrar desde que la memoria inminente ha salvado la película.

Subo solo por el ascensor al cuarto piso (de nuevo el piso de Alcorcón). Todo el edificio está desierto. Cuando llego al cuarto piso, por unos guardias con casco e hiperprotegidos me entero de que hay una fuerte radiación en el inmueble, sin embargo en el cuarto piso, esa radiación aún no es letal (sí a partir del quinto piso). Con lo que las fuerzas del orden público, sorprendentemente me dejan pasar "bajo mi responsabilidad" y así entro en el cuarto B. La puerta entornada, sin cerrojo. Dentro del piso está todo removido, envuelto en cajas. Hay una guardiana, la que se ha encargado de embalar todo y tirar cosas a la basura. La guardiana, de mediana edad, zafia pero eficaz, forma parte de los malos, de una banda del mundo del hampa. Empiezo a abrir cajas y a buscar. De repente somos una gran multitud dentro del piso, abriendo cajas y cajas, cajas en armarios, dentro de muebles, apiladas en la cocina, en el salón, cajas por todas partes, que vamos abriendo, descubriendo el contenido, hojas, papeles, recuerdos, todo mi pasado disperso en miles y miles de documentos, folios. Yo soy el que busca con más encono, con rabia.

seguir leyendo el sueño Una de gángsters




fragmento de la obra Crisálida de hombre durmiente II, de la pintora Eva Román, retrato del autor - haz click sobre la imagen para ver el cuadro
El atracador

Están Eva y Amador, mi mujer y mi hijo en la calle, cerca de un cajero. Calle tranquila y poco frecuentada a estas horas. Van a sacar o ya han sacado dinero del cajero. Hay un atracador rulando por aquí. Aparezco. Parece que yo ya he sacado dinero del cajero. Creo que entre 200 o 300 euros. Hablo con el atracador. Me dice que de que le demos 50 euros no nos libramos. Me imagino que quizá tenga navaja, tiene toda la pinta. De repente el atracador es de color, negrito. Y al poco merodeará por aquí otro atracador, o sea que serán dos. Me detengo a pensar. Así estamos como varias figuras, algún personaje más que aparece, de forma nebulosa, para también sacar dinero, pero quizá ni exista el eventual visitante. Pienso pues en qué hacer.
seguir leyendo el sueño El atracador




fragmento de la obra Crisálida de hombre durmiente II, de la pintora Eva Román, retrato del autor - haz click sobre la imagen para ver el cuadro
Muerte súbita del gran futbolista Raúl

He soñado que moría Raúl, Raúl González, el gran futbolista, el jugador del Real Madrid, ahora jugador del Schalke. Moría de repente, fulminado de golpe, inexplicablemente, rodeado de misterio y soterrada polémica, moría sin más. Me llegaba su muerte en el sueño como una noticia real, verdadera, pero difícilmente creíble.
seguir leyendo el sueño Muerte súbita del gran futbolista Raúl


Estás viendo el blog personal del escritor y diseñador José Martín Molina (Pepeworks). Puedes saber más sobre sus creaciones en sus sitios web:
► web de escritor: www.josemartinmolina.com
► web de diseño: www.pepeworks.com . Se agradece la visita!
Related Posts with Thumbnails

0 Comentarios :

Publicar un comentario en la entrada