Ver el poema de la semana ▼
De compras


cuando voy al corte inglés
no es para comprar espaghettis
o lechugas
ni por favor póngame un kilo de lomo.

tampoco voy a comprar un haifidelity.

mucho menos champú
unos vaqueros o un gorrito de lana

y no digamos pecar de hortera o mimoso
y comprarme
un elefantito de peluche.

al corte inglés
tampoco voy a por papel cel
ni palillos
ni paté de oca que no me gusta.

para nada libros de cocina
o de deporte
o de aprenda alemán en cuatro días.

ni por supuesto
preguntar por la sección de ferretería
-gracias muy amable.

ni cinco cuchillasdeafeitar

ni tampoco birra güiski café
ni rotuladores pinceles sacapuntas
ni siquiera una sandía una corbata un sello.

sencillamente

voy
porque me gusta ver
cómo trabajan las mujeres
del corte inglés.
además
con esos preciosos uniformes
me da la sensación
de que todas ellas
me pertenecen.

sin duda

que es el pudor
lo que me impide
acercarme por detrás,
besar sus nucas
con mimo
delicadeza
y susurrarles
very piano
bájate la falda.


Niño malo: libro de poemas del escritor José Martín Molina

Poema perteneciente al libro Niño malo del escritor José Martín Molina, obra que fue premiada con un Áccesit en los XIV Certámenes Nacionales "Ciudad de Alcorcón". Ahora disponible tanto en libro como en formato eBook.



ver más información sobre el libro Niño malo
ver más extractos del libro Niño malo



08 septiembre 2011

Dificultades en el espacio urbano





Sueño (38) publicado en Un laboratorio indecente el 01/09/2011


(38) Dificultades en el espacio urbano

Entre el Paseo de Extremadura y la Avenida de Portugal, camino de Alcorcón
Extraño sueño de miedos raros, agobios y agorafobias. Hay que ir hasta Alcorcón andando desde cerca de Príncipe Pío (más bien hacia la bifurcación del Paseo de Extremadura y la Avenida de Portugal), a casa. Me acompaña mi hermana y otra persona. Vamos por el centro de la carretera de Extremadura, pasando los coches a toda pastilla a ambos lados, en ambas direcciones. No es buen sitio para ir. También me resulta arduo e implanteable ir en autobús. Luego tropiezo con atravesar la esquina-chaflán de un edificio, pero no puedo avanzar debido al pánico. Al final, no sé cómo, encontramos una ruta alternativa, alejándonos de la carretera. Un camino largo, pero con más sensación de seguridad, que se plantea como la única posibilidad. Siguen acompañándome mi hermana y un tipo, familiar, pero que no logro clasificar.

Atravesamos inmediaciones de curiosos edificios, algo así como una especie de construcciones tipo Parque Walt Disney pero para adultos. Edificios magestuosos y de fantasía, entre parques y vegetación. Llegamos a una curiosa construcción, con muchísima gente por aquí y por allá, una especie de atracción turística, llena de rampas, compartimentos, quizá almenas en los tejados, un edificio singular y hasta divertido. Los tres nos sumergimos por los entresijos laberínticos de este edificio. Abrimos una puerta pequeña como de saloon del Oeste y vemos unos cuantos cerdos de granja. Y parece que es aquí cuando se pierde la pista del sueño.


by josé martín molina
publicado previamente en Un laboratorio indecente


suscríbete gratis a nuestro blog: Historias, curiosidades y delirios de Pepeworks y Kulo de Zebra suscríbete gratis a los comentarios del blog escríbenos un email

0 Comentarios:

Deja tu opinión, tus alabanzas o simpáticos improperios...

Related Posts with Thumbnails
¡Recomienda nuestro blog! ▼