29 junio 2012




Sueño (103) publicado en Un laboratorio indecente el 19/03/2012


(103) Sopa castellana, regalos, fútbol y otras visiones

title=
Varios sueños, en apariencia inconexos. El primero de ellos que recuerdo tiene que ver con una clase con alumnos y una profesora. Yo vengo de nuevas, como recién incorporado, acompañado de mi colega del instituto Carapolla (vengo con él de no sé dónde). Hay que leer en voz alta un texto que está pegado a la pared. Un alumno jovencillo, de pie frente al papel, lo lee pero con una voz bajísima y tímida, vamos, que no le oye ni el cuello de su camisa. Yo estoy a su lado, siendo el único que por la proximidad puede escucharle. Carapolla surge a nuestro lado y le da un empujón despectivo al chaval para dejarme sitio a mí para que lea el texto. Y procedo a declamar el texto en prosa empleando trucos de doblaje, con gestualidad actoral incluida y alzamientos enfáticos de brazos, causando expectación entre los asistentes y contento en la profesora.

En otra parte del sueño (o en un sueño posterior) me encuentro con Gus en una habitación con tres camas, a la hora de dormir. Gus ha venido desde México y me cuenta que se ha sentido muy solo desde su llegada a España. Charlamos y procuro calmarle. (Suceden más cosas que el olvido ha borrado de mi memoria).

Más adelante me encuentro con Valentín el Posicionador, que me habla de un negocio en el que la idea básica es dar una conferencia a más de 200.000 personas para conseguir no sé qué. Según me comenta habría que ir captando público a través de formularios insertados en páginas web, para así obtener los datos de contacto de los eventuales visitantes. Yo le digo que facilitaría mucho la labor utilizar las plataformas de Facebook y de Twitter. Precisamente acabo de ver a grandes marcas como (y aquí le enumero cuatro o cinco grandes firmas) establecer multitudinarios contactos a través de estas redes sociales.

Creo que es después cuando entro con mi familia en un restaurante del extrarradio. Mi madre pone sus peros, no le gusta este local, pero termina accediendo y también entra. Nos acompaña mi hermana y seguramente Eva y quizás nuestro hijo Amador. Todos se quedan muy sorprendidos cuando pido, en pleno verano y con un calor bien fuertecito, una muy caliente sopa castellana, que degusto durante unos instantes. También llega a la mesa Valentín, de nuevo, mezclándose en un mismo ambiente las parcelas de la familia y el trabajo, situación que no les resulta del todo agradable a mis familiares, a juzgar por sus caras largas que vislumbro un momento.

Pongamos que después (ya que todas estas partes se entremezclan sin llegar a discernirse su correlatividad o paralelismo temporal) en una sala, relativamente amplia, mi madre nos va dando los regalos que nos ha traído. Mientras quito el envoltorio de mi presente, mi madre va explicándome que le ha costado mucho encontrarlo y que le ha salido a 500 euros de precio, pero que si quiero puedo descambiarlo y me devuelven el dinero. Se trata de una curiosa baraja de cartas, que aunque me hace mucha ilusión, la ilusión pasa, así que siendo práctico, prefiero canjearlo por los 500 billetes. En peregrinación por la calle buscamos el lugar incierto donde mi madre ha adquirido el juego de cartas, ¿quizá tengamos que ir hasta Móstoles? Ella me avisa de que le faltan 50 euros que son necesarios para la devolución. Le respondo que no se preocupe por eso.

Posiblemente hacia el final, cambiamos de decorado. Ahora estoy en un parque con otros padres y otros hijos, entre ellos el mío, Amador. Jugamos al fútbol con los peques. Mi chiquitín corretea y patea la pelota. Yo me preocupo algo, no vaya a ser que le hagan daño. Apartándome por un tiempo de los demás, jugaré entusiasmado al fútbol sala con un compañero del instituto en un espacio reducido, con ciertos obstáculos y con unas porterías ínfimas que cada vez se van achicando más aún. Yo disfruto a lo grande, mas mi contrincante se muestra pasivo y poco participativo.

El libro de los sueños del autor José Martín Molina
Narración perteneciente al libro de relatos "Sueños" (Tomo I) del escritor José Martín Molina. Ahora disponible tanto en formato libro como en formato eBook.

ver más información sobre el libro Sueños
adquirir el libro en España y Europa
adquirir el libro en Argentina
adquirir el libro en México
adquirir el libro en Colombia
comprar eBook en Amazon


Estás viendo el blog personal del escritor y diseñador José Martín Molina (Pepeworks). Puedes saber más sobre sus creaciones en sus sitios web:
► web de escritor: www.josemartinmolina.com
► web de diseño: www.pepeworks.com . Se agradece la visita!
Related Posts with Thumbnails

2 comentarios :

  1. SALUDOS AMIGO:

    ME PARECIO SUPER GRACIOSO LA FORMA EN QUE PRESENTA EL ASUNTO DEL REGALO DE TU MADRE. HAY MADRES QUE SON INCREIBLES Y UNICAS. SI NO FUERAN NUESTRAS MADRES... ¿QUE HUBIERAMOS HECHO?:))

    ¡QUE PASES UN FIN DE SEMANA GRANDIOSO!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias por la apreciación y el comentario!!
      Sí que son las madres únicas e intransferibles y nuestro cordón umbilical simbólico nos acompaña durante toda la vida! Es una conexión indeleble y en un plano bien profundo. Las madres siempre serán las madres. Precisamente con la mía sueño muchísimas veces!
      Saludos y te deseo lo mismo: un colosal y glorioso fin de semana!!

      Eliminar